Pregunta: Esta marca denominada La Huerta del Alto Tajo comienza a oírse fuera de las fronteras del Alto Tajo. En nuestro caso pudimos conocerla en la I edición del Congreso de Turismo Rural #checatur18 donde formaba parte de uno de los stands de la feria paralela a las charlas. ¿Puedes contarnos un poco en qué consiste esta bien llamada Huerta del Alto Tajo?

Respuesta: La Huerta del Alto Tajo es una iniciativa social impulsada por un grupo de personas cuyo nexo de unión es Checa, su lugar de origen o el de sus raíces familiares, y sus señas de identidad son el compromiso con el territorio y sus valores naturales, pero más allá de estos principios generales, esta asociación se puso en marcha con el objetivo de recuperar el cultivo tradicional de la patata de montaña y llevar a cabo su comercialización.

El reto que nos hemos planteado es cultivar patatas en fincas sitas en el Parque Natural del Alto Tajo a una altitud igual o superior a 1300 m mediante técnicas tradicionales y bajo las premisas de la agricultura sostenible, tal y como aprendimos y seguimos aprendiendo de nuestros padres y abuelos. Es un reto muy importante, porque queremos dar valor a producciones agrarias con rendimientos menores a los que se obtienen en la agricultura convencional pero con una calidad superior, por ello, con los pies en nuestras raíces y la mirada puesta en el futuro, estamos apostando por nuestro territorio de manera sostenible a través del sabor y la tradición. 

P: La patata se ha convertido en el producto ariete con el que está despuntando la Huerta del Alto Tajo. Cuéntanos un poco cómo ha sido la evolución, desde cuándo se está sacando patatas, dónde se consigue esa patata y cómo es el proceso.

R: El proyecto se puso en marcha hace tres años, cuando la inquietud y la experiencia de algunos socios vio sus frutos a través de la creación de la asociación, el diseño del producto, el registro de la marca, y todos los trámites necesarios para la comercialización. Cuando ya tuvimos resuelta esta fase, en la primavera de 2017 sembramos las primeras huertas y durante 2018 hemos desarrollado nuestra segunda temporada, cuyos resultados están siendo muy satisfactorios.

El ciclo anual del cultivo comienza con la siembra en el mes de mayo, cuando las heladas empiezan a ser menos frecuentes, para luego alcanzar la etapa de producción durante el verano, meses en los que tenemos que dedicar la máxima atención al cultivo para que llegue en óptimas condiciones a su maduración. Y nuevamente, cuando los primeras “fríos” vuelven a tener presencia en las últimas semanas de septiembre y el mes de octubre, empezamos la cosecha y vemos el resultado del trabajo de estos meses.

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Ya cuando tenemos la patata en el almacén comienza la fase de clasificación, envasado y distribución, donde es necesario dedicar importantes esfuerzos. Apostamos por el comercio local y de proximidad, pero también tenemos que salir a otros territorios más allá de nuestra provincia, donde el producto está teniendo una gran acogida.

P: ¿Qué diferencia a la patata de La Huerta del Alto Tajo (patata de Checa) de otro tipo de patata? ¿Es la altitud una característica determinante? ¿El clima frío?

R: Nuestra patata es de la variedad denominada “agria”, una variedad muy versátil  y que es excelente para freír, pero en general poco conocida dentro de los canales habituales de distribución y por lo tanto por el público en general, cuestión ésta que vamos superando a través de la experiencia y el boca a boca, pues el que la prueba, ya no quiere consumir otra.

Para diferenciarnos tanto, sin duda las características del territorio del Alto Tajo son fundamentales. Hay que tener en cuenta que es una producción de crecimiento lento, que la patata está en la tierra en torno a 5 meses, el doble que las convencionales, y eso se nota, tanto en el sabor como en sus características para la conservación.

Pero no solo influye el clima, sino también el manejo del cultivo, que se lleva a cabo bajo las premisas de la producción ecológica, proceso que ya hemos iniciado para la obtención del correspondiente sello acreditativo. Nuestros cultivos se caracterizan por el manejo tradicional del suelo, la rotación de cultivos, el uso de fertilizantes naturales, el control biológico de plagas y el uso racional del agua.

Otra de las ventajas que nos ofrece nuestro clima, es que a la hora de la conservación no necesitamos mantener la producción en cámaras frigoríficas ni emplear inhibidores del crecimiento, pues este clima nos permite tener la patata en perfectas condiciones durante la temporada de comercialización de una forma completamente natural.

P: Dinos algunas cifras de producción, equipo de trabajo, gente involucrada, perspectivas de crecimiento

R: Esta temporada vamos a comercializar en torno a 10.000 kg de patata, y estamos muy satisfechos, porque ha supuesto triplicar la producción con respecto al año anterior.

Para sacar adelante todo este trabajo, nos ponemos manos a la obra los 13 socios que ahora mismo componen el equipo, gente con perfiles muy distintos pero a la vez necesarios para cubrir todas y cada una de las necesidades que tiene el proyecto. Algunos residen en Checa, y el resto repartidos por la capital y provincias limítrofes, pero todos hemos afianzado nuestro vínculo con el territorio a través de la patata, apostando por el potencial que tienen las zonas de montaña a través de sus productos.

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Pero como todos los proyectos, este no iba a ser una excepción y los inicios no son fáciles, pues ya hemos superado muchos hitos pero los retos que tenemos por delante no son pocos, entre los que destaca la distribución, porque estamos ubicados en un territorio donde las posibilidades en esta materia son escasísimas al estar alejados de grandes ejes de comunicación que permiten el acceso a las alternativas  de transporte.

Hoy por hoy no es una cuestión menor, y sin duda puede ser una de las claves de futuro, porque además de demostrar que la iniciativa es viable desde el punto de vista técnico (creemos que ya lo hemos conseguido), también lo tiene que ser desde el punto de vista de la rentabilidad económica. Si conseguimos este doble objetivo, entonces podremos celebrar el éxito completo de la iniciativa, y que ésta pueda servir de ejemplo para otros muchos proyectos que esperamos lleguen en el futuro.

¿Dónde podemos adquirir este producto maravilloso?

En la actualidad podemos comprar la patata en Checa, por supuesto, y además hay otros establecimientos en Molina de AragónGuadalajara y en Alginet (Valencia). Además también puedes probarlas en restaurantes como el Loft 76 de Guadalajara y en Casa Montaña en Valencia. Toda esta info puedes encontrarla en www.lahuertadelaltotajo.com y también puedes seguirnos a través de nuestras redes sociales en Facebook, Twitter e Instagram.

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Víctor J Pascual

Cofundador y Desarrollador Web at Ayuve
Natural de Guadalajara (Spain), es Ingeniero Superior en Informática por la Universidad de Alcalá y Co-fundador en la empresa de Diseño Web Ayuve. Nivel básico de Montañismo por la Escuela de Madrileña de Montaña, es creador de la web de Rutas de Senderismo Senderismoguadalajara.es, presidente de la Asociación de Turismo de Guadalajara y co-organizador de Codenares. En twitter, @vjpascual.

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